Mientras yo viva, no le hará falta una verga donde saltar

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La dejo el marido y anduvo deprimida durante mucho tiempo, pero gracias a mi encontró la manera de olvidarlo y volver a ser feliz, o por lo menos eso es lo que yo pienso. Me acerqué a ella con el pretexto de que la veía muy deprimida y quería ayudarla, después de varias semanas de haber platicado, llegue a la conclusión de que a ella lo que le hacía falta era una buena cogida, ya que, desde que la dejó su esposo no había vuelto a coger. El siguiente movimiento fue crear una táctica con la cual pudiese acercarme, le comencé a platicar acerca de las mujeres del siglo XXI y la sencillez con la que cogen, inmediatamente le agradó la idea, pero para ser sincera no tenía ningún hombre candidato, fue allí donde aproveche y me postule a la vacante, desde la fecha y hasta entonces no hay sábado que no me la folle.

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