Dinero mata carita, pero una buena polla le gana a todo

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En cuanto le enseñe el tamaño de mi dick, no resistió las ganas. Todos tenemos una prima que adora la polla, no hace falta que lo diga, a lejos se nota que le gusta. Un día estábamos platicando y no recuerdo porque salió a la plática el esposo de mi prima, pero recuerdo que le comente que le falto conocer a más hombres y sobre todo, a más pollas, así hubiese podido escoger la correcta. Entendió mi indirecta, me pidió mi teléfono celular y la plática se tornó cachonda por privado, a lo pocos días, le comencé a mandar packs y ella unas cuantas nudes, ya imaginaras como terminó, con la verga de un servidor bien adentro.

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