Después de tres minutos empezaras a sentir las piernas, le dije.

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Ya estaba harta de la verga pequeña de su esposo, debido a eso me busco y para ser sinceros no le tomo mucho tiempo convencerme de un encuentro sexual, al final del día, su esposo me cae en la punta de la verga, y que mejor que desquitar con su mujer mi coraje. Después del coito, no sé si me quería alagar o si es cierto que su esposo tiene la verga muy diminuta, pues no podía moverse muy bien, le recomendé sentarse y seguramente en un par de minutos volvería a sentir las piernas, eso me pasa muy seguido pero con las mujeres inexpertas o con las jovencitas.

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